El check-out: cobro, factura y cierre de la estancia
El check-out tiene seis pasos: revisar la cuenta con cargos, extras y depósitos; cobrar el saldo o liberar la preautorización; emitir la factura o el comprobante; cerrar la reserva; cambiar el estado de la habitación para limpieza; y pedir la reseña más tarde. Hacerlos en ese orden evita cobros dobles y facturas que luego hay que corregir.
El check-out dura dos minutos y concentra la mayoría de los errores de cobro y facturación de una estancia. Casi todos vienen de hacer los pasos desordenados: facturar antes de revisar, cobrar antes de comprobar el depósito o cerrar la reserva sin avisar a limpieza. Esta guía fija el orden.
¿Qué revisar en la cuenta antes de cobrar?
Antes de decir una cifra al huésped, abre la cuenta de la reserva en el PMS y comprueba:
- Noches y tarifa: que coincidan con la confirmación, sobre todo si hubo cambios de fecha o de habitación.
- Extras y consumos: desayunos, minibar, parking, restaurante. Si el TPV carga a la habitación, revisa que no haya consumos duplicados o de otra habitación.
- Depósitos y anticipos: lo que el huésped ya pagó al reservar o al llegar debe aparecer descontado.
- Impuestos y tasas: que el sistema los calcule y no se añadan a mano.
- Reservas de intermediarios: si la OTA cobró al huésped, el hotel no debe cobrar de nuevo el alojamiento, solo los extras.
Repasa la cuenta con el huésped antes de cerrarla. Es más fácil corregir un cargo en ese momento que anular una factura después.
¿Cobrar o liberar la preautorización?
Si al llegar se hizo una preautorización en la tarjeta, en el check-out hay tres salidas: capturar el importe final, capturar una parte y liberar el resto, o liberar todo porque el huésped paga por otro medio. Cobra una sola vez y por un solo medio; si el huésped cambia de tarjeta, libera la preautorización antes de cobrar en la nueva. Deja constancia en la reserva de qué medio se usó, para que el cierre de caja cuadre.
¿Cómo emitir la factura o el comprobante?
La factura se emite cuando la cuenta está revisada y el cobro registrado, no antes. Pide los datos fiscales del pagador y comprueba a nombre de quién va: el huésped, su empresa o la agencia. Si la reserva la paga un intermediario, el comprobante al huésped suele cubrir solo los extras.
Qué documento corresponde, con qué requisitos y cómo se comunica a la administración depende del país; consulta la guía de tu país y la definición de facturación electrónica. Esta nota es información general y no asesoramiento legal ni fiscal. Algunos sistemas enlazan la emisión al propio check-out: según los datos del directorio revisados en octubre de 2026, Sentaury describe para México un timbrado automático del comprobante al hacer el check-out, y LobbyPMS documenta para Colombia el envío automático de un reporte oficial al cerrar la estancia. Son ejemplos de tareas que el sistema puede disparar solas al cerrar; pregunta a tu proveedor cuáles automatiza el tuyo.
¿Qué pasa al cerrar la reserva?
Cerrar la reserva, o hacer el check-out en el sistema, tiene efectos en cadena:
- La habitación pasa a «sucia» o «pendiente de limpieza» y aparece en la lista de housekeeping.
- La disponibilidad de esa noche se libera si la salida es anticipada.
- La cuenta queda cerrada y los cargos posteriores requieren reabrirla o crear una cuenta nueva.
- Se disparan los mensajes automáticos de despedida, si están configurados.
Por eso conviene no cerrar la reserva hasta que el huésped haya salido de verdad: un cierre anticipado manda a limpieza a una habitación ocupada y, si hay una preautorización pendiente, puede quedar sin liberar.
¿Cómo funciona el check-out exprés y sin recepción?
En el check-out exprés el huésped no pasa por el mostrador: la cuenta se cobra en la tarjeta registrada y la factura se envía por correo. En alojamientos sin recepción el proceso es el mismo, pero sin nadie que revise la cuenta en persona. En ambos casos:
- Envía la cuenta al huésped la noche anterior para que pueda reclamar un cargo antes de que se cobre.
- Fija una hora límite de salida y una forma de confirmar que el huésped se ha ido (código de cerradura, mensaje, revisión de limpieza).
- Revisa el estado de la habitación antes de cerrar la cuenta, por si hay daños o consumos sin cargar.
- Programa la petición de reseña para unas horas después de la salida, no en el mismo momento.
Errores habituales y lista de comprobación
Los errores que más se repiten: cobrar el alojamiento de una reserva ya pagada a la OTA, facturar antes de cargar el último consumo, olvidar liberar la preautorización, cerrar la reserva con el huésped aún dentro y emitir la factura a un nombre equivocado.
Lista para cada salida:
- Cuenta revisada con el huésped: noches, extras, depósitos, impuestos.
- Medio de pago único; preautorización capturada o liberada.
- Datos fiscales confirmados y factura o comprobante emitido.
- Reserva cerrada en el sistema y habitación en estado pendiente de limpieza.
- Objetos olvidados, llaves o tarjetas devueltas.
- Petición de reseña programada.
Si vas a elegir sistema, comprueba en la demostración cómo encadena estos pasos y qué automatiza; puedes contrastar varios productos en comparar.
Preguntas frecuentes
¿En qué orden se hace el check-out?
Primero se revisa la cuenta con el huésped (noches, extras, depósitos e impuestos); después se cobra el saldo o se libera la preautorización; luego se emite la factura o el comprobante; a continuación se cierra la reserva, lo que cambia el estado de la habitación para limpieza; y por último se pide la reseña, unas horas después de la salida.
¿Qué cobro en el check-out si la reserva la pagó una OTA?
Solo los extras y consumos que el huésped haya generado en el hotel, como desayunos, parking o minibar. El alojamiento ya lo cobró el intermediario y cobrarlo de nuevo es uno de los errores más frecuentes. Revisa en la reserva qué importe llegó pagado y qué queda pendiente antes de dar la cifra.
¿Cuándo cierro la reserva en el sistema?
Cuando el huésped ha salido de verdad, no antes. Al cerrarla, la habitación pasa a pendiente de limpieza, la cuenta queda bloqueada y se disparan los mensajes de despedida. Si se cierra con el huésped dentro, limpieza entra en una habitación ocupada y una preautorización pendiente puede quedar sin liberar.